
Te levantás cansada, incluso después de haber dormido
Cumplís con todo, pero al final del día sentís un vacío difícil de explicar
Vivís postergándote “para cuando haya tiempo”
Estás irritable, dispersa o desconectada sin saber bien por qué
Tenés la sensación de vivir en automático
Te cuesta frenar sin sentir culpa
Sostenés mucho… pero a vos nadie te sostiene





